Art Lo político del lenguaje escenográfico: tensiones en la configuración del poder de lo visible
Palabras clave:
Dispositivo escénico, objeto político, escenografía política, filosofía de la escenografía, performatividad materialResumen
La escenografía contemporánea ha evolucionado hacia un territorio expandido, generando lenguajes híbridos que desafían las categorías tradicionales de la práctica. Este nuevo lenguaje incorpora la poética de la materia activa, otorgando al dispositivo escenográfico un rol vivo y estructural en la experiencia escénica. La naturaleza activa del objeto escenográfico lo posiciona como un actor político-estético, capaz de influir en la percepción, la ocupación del espacio y la producción de subjetividad. Esta perspectiva invita a reflexionar sobre la condición ontológica del objeto en el teatro, dialogando con conceptos filosófico-políticos como el dispositivo (Foucault, 1978; Agamben, 2007) y la ontopolítica (Connolly, 2013). Se profundiza en análisis estéticos y visuales de Claire Bishop (2005) y Nicolas Bourriaud (2006) para fortalecer la categorización de la instalación escénica y la expansión simbólica de la lectura de objetos dentro de la estética relacional. Es crucial entender que la materialización del hecho escénico dista de ser neutral, estando profundamente arraigada a decisiones simbólicas y técnicas vinculadas al poder. Estas decisiones influyen activamente en la producción y comprensión de lo sensible, abarcando no solo lo visible, sino también lo que se siente, imagina y vive en la experiencia teatral. El objeto escenográfico no solo simboliza universos posibles, sino que los organiza, define y, en ocasiones, los interrumpe. El objetivo principal de este trabajo es demostrar que el objeto escenográfico, lejos de ser un mero elemento decorativo o subordinado a la dramaturgia, se erige como un punto político y epistemológico con impacto directo en los métodos de representación, la circulación del conocimiento y la formación de subjetividades. Se sostiene que la escenografía es, inherentemente, una práctica ontopolítica que crea mundos, inmersa en la disputa por los sentidos, los cuerpos y las formas de presencia en escena.


