LUCY Y BRUNO Catalina Landívar Proyecto Mondo Clara Giorgetti Proyecto Mondo Gastón Dubini Proyecto Mondo Marianela Vallazza Proyecto Mondo Resumen: Lucy, recién llegada al pueblo, recibe feliz las cartas que llegan desde lejos. Es Bruno el encargado de entregarlas. Ese es su trabajo: repartir sobres con mensajes. El día que Bruno le entrega un sobre negro, todo va a cambiar en el ánimo de Lucy. Tal vez solo quede viajar. Lucy y Bruno es la historia de dos personajes singulares, y a la vez, parecidos a cualquiera. Palabras clave: dramaturgia grupal; infancia; creación colectiva. LUCY AND BRUNO. Abstract: Lucy, newly arrived in town, happily receives the letters that arrive from afar. Bruno is in charge of delivering them. That's his job: distributing envelopes with messages. The day Bruno gives her a black envelope, everything will change for Lucy. Perhaps the only option left is to travel. Keywords: group dramaturgy; childhood; collective creation. Lucy y Bruno Obra para toda la familia- estrenada en Ecuador- en marzo de 2016. Actúan: Gastón Dubini, Marianela Vallazza. Dirigen: Catalina Landivar, Clara Giorgetti. Dos casas, en un pueblo olvidado de montaña. La de Lucy, en primer plano, es florida y bien prolija. La de Bruno, arriba del cerro alto, está llena de sobres de colores. Las dos delineadas por cercos bien pintados. Ella es costurera. Él es cartero. Las acciones se dan, la mayoría de las veces, en simultáneo. Todo el tiempo hay música. Todo el tiempo hay sol. El primer día Lucy y Bruno despiertan. Ella abre las ventanas y saluda a los pájaros. Él se levanta y organiza el correo. Lucy se sienta en la máquina de coser. Bruno sale en su bicicleta y hace el recorrido de siempre. Bruno: 565, 566, 568. Huele la carta. ¡Un familiar de lejos! ¡Problemas de dinero! Se detiene al frente de una puerta enorme. Bruno: ¡Cosme! ¡Cosme! ¡Va por arriba! Pasa por la casa de la vecina nueva. Bruno: Casa 1, Casa 2, Casa 3 Bruno silva Lucy: ¡Por adelante! Lucy abre la puerta Bruno: Hola… Lucy: Hola… Bruno: Bruno… Lucy: Lucy… Bruno: Ah, si. Usted es Lucy… Lucy… por la carta. Se la da Lucy: Gracias Bruno: ¿Es nueva en el barrio? Lucy: Hace poquito, sí. Bruno: Ya le va a gustar. Es un poco frío de noche, así que siempre salga abrigada y si se acuerda, también un paraguas o botas por el barro… y… Silencio. Bruno mira la casa. Lucy se incomoda. Tiene la carta en la mano. Lucy: ¡Ah! Va hacia un frasquito y saca un botón. Lucy: (Se lo da) Gracias y hasta mañana. Cierra la puerta. Bruno: ¿Un botón? ¿Y yo para qué quiero un botón? Bruno se sube a la bici y sigue repartiendo cada vez más rápido. Lucy lee la carta, le da un beso y la guarda. Luego, vuelve a coser. Los dos terminan agotados. Vuelven a sus casas. Se lavan los dientes y se van a dormir al mismo momento. Aunque no se ven sus rutinas son cada vez más parecidas. Chaparrón Los despierta la lluvia. En la casa de Bruno las cartas están desordenadas y mojadas. En la casa de Lucy hay goteras. Lucy ubica frascos debajo de cada una para evitar una inundación. Mientras Bruno sale a repartir con un diario en la cabeza, Lucy cose al ritmo de la tormenta. Lucy: ¡Por adelante! Bruno: ¡Ay, Lucy, qué manera de llover! ¡Se viene el cielo abajo! Igual… Siempre que llovió paró. Lucy: Así dicen… Bruno: (Canta) Después de la tormenta siempre viene la calma, porque sé que después de ti, después de ti no hay nada. Sacude el diario. Lucy: ¡Me está mojando todo el piso! Bruno: Perdón… Se sienta en el banco. Aplasta pollera de colores. Lucy: Cuidado, ¡mi trabajo! Bruno: Uy, ¿usted cose? Lucy: Si. Coso… Bruno: Y dígame… Lucy… ¿responde? Lucy: ¿Cómo? Bruno: Si responde…las cartas. Lucy: Si, por supuesto que respondo. Bruno: Ah, muy bien. Extiende su mano. Lucy: ¡Ah! Busca un botón y se lo entrega. Bruno: ¿Otro botón? No, no. Deme su carta. Su respuesta. Lucy: Es que aún no leí la carta. Cuando puedas ESTAR TRANQUILA, SOLA EN MI CASA, llamo paloma. Paloooooma y Paloma viene volando volando, se para en mi ventana, yo le pongo la carta en el piquito y ella la lleva directo. ¿Usted puede creer que una paloma haga eso? Bruno: ¿Una paloma? ¿Una paloma? ¡Una paloma! ¡Ah, pero mirá vos! Bueno… entonces… Acomoda sus cosas y se le caen cartas al suelo. Lucy: ¡Bruno… espere! Lucy lo ayuda a levantar las cartas y ve el sobre rojo. Lucy: ¡¿Hay un baile?! Bruno: ¡No! ¡Ah sí! Hay un baile. Lucy: Y… ¿hay invitación para mí? Bruno: ¡No! ¡Que le traiga la tarjeta… PA-LO-MA! ¡Chau, Lucy! Lucy: ¡Hasta mañana, Bruno! Sigue la lluvia. Bruno transforma su bicicleta en bote para llegar a su casa. Lucy lee la carta y le da un beso. Suspiran al mismo tiempo. Se lavan los dientes y se van a dormir. El perro que siempre muerde A Bruno no le suena el despertador. Se levanta como un rayo y sale a hacer su recorrido. Bruno: ¡Carta para Lucy, carta para Lucy! De repente aparece el perro que siempre muerde. Bruno: Hola, Fito, perrito bonito. Fuera, Fito, perrito bonito. El perro que siempre muerde, muerde a Bruno. Bruno: ¡Ay, ay, ay, ay! Lucy: ¡Fuera, Fito! ¡Fuera! Bruno: ¡Ay, mamita querida! ¡Ay, mamita querida! Lucy: Quédese quieto y no mire. Cuente hasta cinco ... 1… 1…2…3… Lucy pone su pañuelo rosa como venda. Bruno: ¡Ay, Lucy, gracias! Tome. Le entrega un sobre negro. Lucy: No… Esa carta no es para mí. Busque de nuevo. Bruno: Sí, es suya. Lucy: Mis cartas son de colores. Bruno: Dice: Lucy, casa 3. Lucy abre el sobre y empieza a leer Bruno se marea, está pálido. Lucy no despega la mirada de la carta. Bruno intenta pararse, pero se desmaya. Lucy termina de leer y comienza a llorar a los gritos. Bruno se despierta y la ve. Bruno: Uy, Lucy; ¿está llorando? Lucy: … Bruno: ¡Ah! Claaaaro. Hace la señal de la cruz. Mira al cielo. Llore, llore. Acá tiene un hombro. ¿Quiere un té? Lucy: … Bruno: ¿Quiere que le ordene algo? Lucy: No… Bruno: ¿Le hago una sopa? Lucy:… Bruno: ¿Un licuado? Lucy: No… Bruno: ¿Le acomodo las plantas? Lucy: Vaya yendo…gracias Bruno: ¿Quiere que…? Lucy: ¡VA-YA.SE! Bruno sale rengueando. Bruno: (A los vecinos) ¡No, hoy no trabajo! Fito otra vez… ¡Mañana, mañana paso! ¿Cómo no me voy a dar cuenta? Una carta negra es una carta negra. Carta negra: carta de muerte. En la noche Bruno da vueltas y vueltas pero no puede dormir. Lucy está tan triste que llora y cambia sus muebles de lugar. Ninguno duerme. Abre la ventana. Grita. Bruno: ¡Luuuucyyyyyy! Lucy: ¿Queeeee? Bruno: ¿Está mejor? Lucy: ¡Nooo! Bruno: ¡Luuuuucyyyyyy! Lucy: ¿Queeeeee? Bruno: Ay… no sé. Al día siguiente Bruno sale a repartir y se duerme en el camino. Lucy intenta trabajar pero se enreda entre la ropa. Está llorosa y despeinada. Bruno: ¡Lucy! Lucy: … Por… adelante. Bruno está excesivamente sonriente. Se asusta con la cara de Lucy. Bruno: ¿Durmió bien? Lucy: … Bruno: Bueno… yo venía a devolverle (le da el pañuelo) y a darle esto. (Le da un sobre verde) Lucy: ¿Qué es? Bruno: ¡Una invitación AL BAILE! Lucy: No voy a ir al baile. Bruno: Pero es para usted. Lucy: ¡¡Pero no quiero ir al baile!! Bruno:… Bueno… entonces voy a hacer de cuenta que estoy repartiendo. Ay, ¡carta para Lucy! ¡Uy! ¡Casa de Lucy! Se la voy a dejar por debajo de la puerta. Lucy: … Bruno: Usted sería la puerta. Lucy: … Bruno: Bueno… (Se sube a su bicicleta) ¡Hasta luego! Lucy: ¡No! ¡Espere, espere! ¿Cómo se llama? Bruno: Bruno. Con B larga. Lucy: Usted no. La bicicleta. Bruno: Eh…no. No tiene nombre. Lucy: ¿Va muy rápido? Bruno: Depende. Si es subida más a menos, la llevo caminando. Si es bajada, ¡es como un rayo! ¡Un rayo! Eso. Rayo. Rayo se llama. Lucy: ¿Puedo probarla? Bruno: Si, claro. Lucy se sube toda temblorosa. Bruno: ¿Quiere que la empuje? Lucy: Si… Lucy vuela en la bicicleta. Bruno revolea el pañuelo rosa como si fuera una carrera. Lucy se baja y corre a buscar su caja de botones. Lucy: Bueno… (Saca dos botones) Estos son de mis vestidos más bonitos. Este era de mi mamá cuando se casó. Bruno: Elegante… Lucy: Este botón es de cuando mi papá fue a la guerra. Bruno: ¡Un botón guerrero! Lucy: ¿Y este?… adivine… Bruno: De su abuelo cuando… se fue a la guerra… pero de la parte de atrás. Lucy: No… Bruno: De su abuela cuando se casó por segunda vez… Lucy: ¡No! este es mío… ¡de cuando era bebé! Bruno: ¿Usted bebé? Lucy: ¡Cuídelos mucho! (Se queda a Rayo) ¡Hasta mañana! Lucy entra con la bici a su casa. Todo es tan rápido que Bruno se desorienta. Bruno: Lucy… ¿no vio a Rayo? Lucy lustra la bici y le agrega detalles de colores. Bruno: ¡Ay Lucy!… perdí a Rayo. Lucy: ¿Cómo? Bruno: ¡Soy el peor padre del mundo! Lucy: No. Bruno, pero Rayo está acá conmigo. Bruno: ¡Ah, entonces, ábrame la puerta, Lucy, por favor! Lucy: Pero yo le di mis botones más preciosos, usted me da a Rayo. Eso es un intercambio de bienes materiales. ¡Rayo es mío ahora! Bruno: Pero… ¿qué dice?… ¡EN NINGÚN MOMENTO RAYO ESTUVO A LA VENTA! Lucy: ¡¿Quiere decir que mis botones no valen!?! Bruno da la vuelta. Salta por la ventana. Lucy: Ay, Bruno (llorando) ¡¿Qué hace acá?! Bruno: Necesito mi bicicleta. Lucy: ¡No!…… yo yonjdjsyasn un VIAJE. Bruno: ¿Qué? Lucy: ¡…….Ndjuubdjdid VIAJE! Bruno: No entiendo. Lucy: ¡QUE NECESITO LA BICICLETA PARA HACER UN VIAJE! Bruno: Ah… pero ¿por qué no me dijo? Lucy: Es un viaje urgente… no puedo hacerlo caminando. Es importante. Bruno hace la señal de la cruz y mira el cielo. Bruno: ¡Ay, claro! ¡El viaje urgente! … Lucy… ¿Quiere que la lleve? Lucy: ¿Haría eso por mí? Bruno: ¡Pero, claro! Acomódese y enseguida salimos. ¿Cómo no la voy a llevar? Vuelve a hacer la señal de la cruz. Lucy empieza a juntar sus cosas apuradisima. Bruno sale de la casa. Busca un papel en el maletín y le habla. Bruno: Estimado Señor O. ¡No, no, no! Querido Señor O: Salgo de urgencia. Vuelvo urgente. Acompaño a Lucy a un funeral. Pobre Lucy. Lucy sale con un peinado nuevo y una canasta. Lucy: ¿¿! Vamos?!! Bruno: Ay, Lucy… Vamos. Lucy: ¡Es tarde, vamos! Bruno: ¡Si, si! ¡VAMOS! ¡VAMOS! ¡VAMOS! Lucy saca un mapa. Lo pone en la espalda de Bruno. Se suben a Rayo. El viaje Lucy y Bruno viajan en bicicleta. Atraviesan montañas, cascadas y ríos. Bruno: ¿Quiere manejar? Lucy: No, no… Bruno: Vamos, ¡anímese! Cambian de lugar. Lucy toma el manubrio. Oscurece. Lucy: Vamos bien. Pero… si… vamos a tener que pasar la noche acá. Bruno: ¡¡¿Acá??! Se escuchan grillos. Las luciérnagas iluminan el lugar. Lucy saca una linterna. Lucy: No me diga que tiene miedo… Bruno: ¿Yo? ¡Ps! ¡NO! ¿Miedo? Lucy se aleja y ubica la linterna en su cara. Lucy: ¡Bruuuunoooo! Bruno: ¿Mamá? Lucy: ¡Bruuuuuuuuuuuno! Bruno: No. ¿Papá? Lucy: ¡Brrrruuuuunnnoooo! Bruno: ¡¡¡¡¡¡Ay, LUCY!!!!!! Lucy acomoda un mantel. Se sientan uno al lado del otro. Bruno: ¿Quiere que le lea antes de dormir? Saca una carta del maletín. Bruno: Querida abuela: Ayer llegamos a las montañas más altas del mundo… Lucy comienza a llorar muy fuerte. Bruno: Mejor carta no. Lucy se acomoda en su hombro. Bruno: Si… descanse, Lucy. Yo la protejo. Un segundo después, Bruno ronca fuertísimo. Sale el sol. Lucy: Bruno… vamos… ¡Bruno! Bruno: (Usa el manubrio de su bicicleta como arma) ¡En guardia! ¡Uy Lucy! ¿Ya se despertó? Lucy: Es hora. Vamos. ¡Hay que seguir! Bruno: En marcha, Lucy. ¡Vamos! ¡El mar! Bruno: ¡Mire Lucy! ¡Qué lindo el mar! Lucy: ¡Tenemos que seguir! Bruno: ¡La playa, Lucy! ¡Vamos un ratito, por favor! Bruno gira bruscamente. Las gaviotas los despeinan. Lucy: Vaya al agua y lo espero acá. Bruno sale apurado. Se saca la campera y se la deja a Lucy. Lucy lo mira y se ríe desde la orilla. Cuando Bruno no lo ve, huele su campera. Lucy: ¡Cuidado con las olas! ¡Más acá, más acá, Bruno! Bruno sale del agua lleno de algas. Bruno: ¿Quién está seca? ¿Y quién está mojado? ¿Quién está seca y quién está mojado? Lucy: ¡Ay, no! Bruno la abraza y le da un beso en la mejilla. Qué vergüenza. Siguen viaje. La ciudad Lucy esquiva autos. Toca la bocina. Esquiva gente. Lucy: Rojo. (Se detiene), amarillo, verde. ¡Seguimos! Lucy: Rojo (Se detiene bruscamente) Bruno: Ay, Lucy… me da miedo cuando hace así. Lucy: Amarillo, verde. ¡Seguimos! Lucy saca el mapa. Lucy: Creo que llegamos. Mire acá y mire aquel edificio. Bruno: Si… Lucy: Fíjese, Bruno. ¡Son iguales! Bruno: No, espere. Ese es más chiquito Lucy: Porque es una foto. Bruno: ¡Claro! Lucy: ¡Llegamos! Bruno se acomoda la ropa. Lucy: Dígame una cosa… ¿Estoy bien? Bruno: Está muy bien, Lucy, porque las flores de su camisa le combinan con sus ojos. No es que sus ojos tengan un color extraño, sino que siempre tiene esa capacidad de iluminar todo y su energía, tan divertida. Cada vez que la veo me quedo hipnotiza…(Se frena) está muy bien, Lucy. Lucy: Gracias, Bruno. Camina. Bruno la sigue. Lucy: ¿A dónde va? Necesito ir sola. Bruno: Ay, disculpe, claro. En ese caso hágale llegar mi más sentido pésame a toda su familia. A todos los que me conocen- bueno no me conoce nadie- pero dígales que mi corazón siente un dolor profundo por la muerte de su abuelita. Lucy: ¡¿Qué?! Bruno: Que lamento que su abuela haya tenido que irse, pero ella siempre estará cerca… Lucy: Pero Bruno… mi abuela… no se murió… Bruno: ¿Ah, no? Lucy: No… Bruno: Entonces… ¿Quién se murió? Lucy: Mi familia está bien. Ahí vive Miguel…mi enamorado… el de las cartas…Ya vuelvo. ¡Gracias, Bruno! Le da un beso y sale corriendo. Lucy: ¡Miiiigueeeel! Bruno queda inmóvil No le salen las palabras Bruno: (A Rayo) ¿Dijo Miguel? ¿Dijo Miguel? ¡¡¿Y YO POR QUÉ VINE HASTA ACÁ?!! Contiene el llanto y saca otro sobre negro. Bruno: Lucy…espero que Miguel tenga bicicleta. Porque yo me vuelvo. Bruno. Deja el sobre en el piso con un botón encima. ¡Vamos, Rayo! Se sube y va tan lento que oscurece. Está distraído y no importan los semáforos. Frena en un bar. Bruno: ¡Cantinero, deme una! Bruno: ¡Cantinero, otra! Bruno: ¡Cantinero! ¡El último juguito y me voy a casa! Sale mareado. Llega a su casa ¿Bruno? Lucy: ¿Sabes qué Miguel? ¡YO TAMPOCO TE AMO! Pero por lo menos vengo hasta acá y te lo digo de frente y no a través de una carta que no se entiende nada! ¡Vamos Bruno! ¡¿Bruno…? ¿¡Bruno…? Ve una carta roja en el piso. Lucy: ¡Ay, no! ¡Bruno…! Camina sola Hace dedo. La levanta un auto. Va triste en el camino, hasta que llega a su casa. Abre la ventana y comienza a llamarlo. Lucy: ¡Bruuuuuuno! Lucy: ¡Bruuuuuuuuno! Lucy ve la invitación del baile y se le ocurre. Sale de su casa y llega a la casa de Bruno. Golpea. Bruno: ¡Por adelante! Bruno: ¡Lucy! ¿Qué hace acá? Lucy: Volví Bruno: … Lucy: Quería preguntarle… si quiere… ir al baile conmigo… Bruno: ¡NO! Lucy: Ah… Bruno: ¿Al baile… hoy? Lucy: ¡Sí! Bruno: ¡NO! De ninguna manera… ¿Solos? ¿Los dos? Lucy: Si quiere… Bruno: ¡NO!... … ¡Cuando digo que no, es no! ¡Vaya con Miguel! Lucy: Es que… Bruno: ¡Vaya con Miguel! Lucy: Pero Miguel y yo… ya no. Bruno: ¿Ah no? Lucy: No… pero si usted no quiere, jamás me quedo en donde no me invitan. Bruno: Lucy… ¡espere!…yo…tengo un ratito… ehm… a las siete. ¿Le parece? Lucy: ¡A las siete está bien! Bruno festeja y festeja. Lucy lo ve y se ríe. El baile Se preparan a la vez Lucy se peina con el pañuelo. Bruno se cambia de camisa. Se encuentran. Toman helado de colores. Bailan una canción. Lucy: Ay… Bruno. Bruno: Ay… Lucy. Se miran. Se sonríen. Se besan. Fin Proyecto MONDO es un grupo de teatro independiente que nació en Tandil, en 2012. Entre sus trabajos destacados se encuentran Malas Palabras (2016) de Perla Szuchmacher Lucy y Bruno (2016), Un plan lunático (2016), Impredecible, pura impro (2022), Las cosas (2024). Está integrado por Marianela Vallazza, Gastón Dubini, Clara Giorgetti, Catalina Landívar y Winny Ferraro, formados en la Facultad de Arte (UNICEN). Además de investigar la improvisación y la dirección colaborativa, Proyecto MONDO ha formado parte de la organización del Festival de Teatro La Bufanda y ha participado de Festivales de Teatro en Argentina, Ecuador, Colombia, Guatemala, El Salvador y México.