Sección: Artículos. El teatro gay en Cali Colombia entre los años 2000-2022.

La apuesta del grupo de teatro Satiricón. Giraldo, Martín Eugenio.

El teatro gay en Cali Colombia entre los años 2000-2022. 

La apuesta del grupo de teatro Satiricón[1]

Martín Eugenio Giraldo[2]

Universidad San Buenaventura de Cali. Colombia.

mrtinedu@gmail.com

https://orcid.org/0000-0003-0450-6917

Resumen

Este trabajo contiene aportes a la teoría teatral, en particular en los estudios del teatro gay, como la manifestación artística, cultural, política y crítica, mediada por las expresiones escénicas con integrantes de la comunidad LGTB+. En Cali Colombia las apuestas han girado en torno a empoderar y visibilizar dicha comunidad, la cual durante muchos años estuvo en el anonimato y marginalidad. El objetivo general es poder analizar la producción teatral gay en Cali (Colombia), realizada por varios grupos y compañías teatrales; y reconocer los aportes teatrales que le han apostado a los montajes con contenido gay en la ciudad; para visibilizar y recuperar como ejemplo el trabajo en particular del grupo Satiricón.

Palabras claves: teatro de género, inclusión, teatro gay y teatro en Colombia.

Gay theater in Cali, Colombia between 2000 and 2022.

The Satiricón theater group's project

Abstract

This work contributes to theater theory, particularly in the study of gay theater, as an artistic, cultural, political, and critical expression mediated by theatrical performances featuring members of the LGBTQ+ community. In Cali, Colombia, efforts have focused on empowering and making visible this community, which for many years remained anonymous and marginalized. The overall objective is to analyze gay theater production in Cali, Colombia, by various theater groups and companies, and to recognize the theatrical contributions that have focused on productions with gay content in the city, highlighting and highlighting the work of the Satiricón group as a specific example.

Keywords: gender theatre, inclusion, gay theater and theater in Colombia.

  1. Introducción

  1. Abordaje sobre el tema del teatro gay a nivel internacional

Butler (2006) fue una las primeras en adaptar el concepto del habla inglesa gay, que hoy enmarca en plano filosófico las teorías sobre la sexualidad diversa. Inicialmente para ella este término, cuyo origen se remonta al siglo XVIII, fue una burla, un insulto al raro, que trazaba una línea demarcatoria de legitimidad. Posteriormente, el concepto se resignificó dejando de ser una ofensa para pasar al plano de lo conceptual, que sustituye en el campo intelectual los vocablos de gay, lesbiana, trans, entre otros.

Considerando las teorías sobre la sexualidad, el performance, el género y las identidades masculinas, propuestas por la autora norteamericana Judit Butler, el teatro gay adquiere nuevas connotaciones, alcanza un carácter político y social que rebasa la simple sexualización del personaje gay. Si bien, los discursos de Butler (2006) versan sobre la mujer, dejados de lado, por otros investigadores anteriores a ella, el teatro gay absorbe parte de sus análisis, como lo es la construcción social del género. El teatro gay, por lo tanto, cuestiona y critica los roles socialmente impuestos, como también denuncia las estructuras de poder.  

Con los aportes de Boal (2008) en el teatro del oprimido, y con algunas de sus herramientas como el teatro foro, lo cual implicaba el teatro social y político, con escenificaciones de la vida concreta, se han podido representar problemas tales como la desinformación de los medios de comunicación, problemas con la autoridad y temas familiares como la intolerancia con géneros musicales, con rituales y con la propia sexualidad. Tal como lo define el autor, el teatro foro se centraba en un oprimido y su opresor, que coartaba sus deseos, y con el foro buscaba intentar dar soluciones al conflicto, utilizando los elementos del teatro, para hacer hablar a los espectadores, se presentaba un acto incompleto y se pedía a los espectadores que trataran de darle un final.  

Por su parte, Bourdieu (1999) mostró como en el espacio social se expresan diferentes posiciones, se abordan temas diversos y el sujeto representa una posición, tiene una opinión, da juicios. El capital cultural permite el reconocimiento de las creaciones y circulaciones de las apuestas y reconocimientos que son mediadas por el poder. Dede esta perspectiva, la cultura gay aporta a la construcción de las identidades, en cuanto ha permitido ampliar el espacio de lo socialmente representable; de tal suerte que el teatro con contenido gay, se torna en la búsqueda de identidades, de una colectividad que históricamente ha sido oprimida y perseguida; generando discursos, debates y apuestas pedagógicas y estéticas transformadoras.

Dichas propuestas permitieron, por lo tanto, una crítica a la colonización desde las tablas, donde los referentes generalmente fueron un teatro burgués, interpretado por hombres blancos, heterosexuales, cuestionando de esta forma las culturas heteropatriarcales. Igualmente, las propuestas artísticas tomaron ese matiz de terapéuticas, para superar los traumas causados por la exclusión estructural hacia los pertenecientes a la comunidad LGTB+. El contraste entre Boal (2008) y Bourdieu (1999) radica en el rol del sujeto y en el uso del espacio para enfrentar la opresión estructural; mientras que Boal propone una metodología de acción práctica, para transformar el conflicto, Bourdieu ofrece una herramienta de análisis sociológica, sobre cómo se manifiestan las desigualdades.  Por lo tanto, teniendo las aproximaciones al teatro, con los aportes de lo que se ha venido llamando cultura gay, se busca superar la violencia simbólica, de una sociedad que privilegia las relaciones patriarcales.

  1. Abordaje sobre el teatro gay a nivel latinoamericano

Guerrero del Río[3]  (2010) sostiene que al hablar de postmodernidad se hace referencia a la crisis de los objetivos de la modernidad, debido a que los metarrelatos que ella sostenía se vuelven banales y de incredulidad. Algunas de las características de la postmodernidad son la nostalgia, la crisis de los paradigmas y las diversidades (mujeres, gays, etnias, entre otros). Así pues, algunas piezas teatrales del teatro gay en Chile, como es el caso de La huida del director Andrés Pérez Araya, da cuenta de un grupo de homosexuales que fueron exterminados, supuestamente, durante el gobierno de Carlos Ibáñez a finales de los años 20. La pieza teatral se estrenó en el 2021 en el Centro Cultural Bodegas Teatrales de Matucana. La obra transcurre entre el mito y lo popular, por no tener registros fidedignos de los hechos, de jóvenes que eran llevados a Valparaíso, para luego ser arrojados al mar. Este tipo de teatro se da en el marco de lo que podría ser conocido como la posteatralidad, donde además de lo gay, se le da valor a lo folclórico y popular.

Tú sabes que no se los llevan a ninguna isla, ¿verdad? Tú sabes que los suben a un barco, y, luego, en altamar, les ponen los pies en un cajón de cemento fresco, con una mordaza en la boca para que no griten... (...) Tú sabes que, una vez el cemento solidificado, los lanzan al mar y ese mar que tranquilo los baña, se los traga (Guerrero del Río, 2010, p.1776).

Foster (2004)[4], se enfoca en el análisis de la representación del cuerpo gay en el teatro latinoamericano, y su puesta en escena, como una construcción política de identidades no heteronormativas, que desafían las posturas patriarcales; demuestra, además, que el teatro gay usa la resignificación de estigmas y la tensión del cuerpo, como instrumentos de representación de resistencia social.  En el teatro latinoamericano, el cuerpo gay se considera como un reto a la institucionalidad tradicional, cuestionándola y transformándola, funciona como sitio de memoria de la comunidad.  

Da Rocha Junior[5] (2017), aborda la importancia que ha tenido, tanto la dramaturgia como las puestas escénicas en Brasil, del teatro gay. Entre los múltiples ejemplos centra la atención en el fascinante universo de Nelson Rodrigues, entre 1940 y 1960, un innovador de la dramaturgia brasileña, en su intento por desmitificar la religión, el sexo, la muerte y la moral. Cabe resaltar entre sus obras, llevadas por diferentes compañías teatrales de todo el mundo a la escena, Toda desnudez será castigada y Álbum de Familia (1945), El beso en el asfalto (1961), entre otras. Igualmente, en la temática el autor analiza algunas de las piezas del autor Plinio Marcos, cuyos personajes pertenecen a los márgenes de la vida social, la sexualidad en sus piezas dramáticas es ruda y violenta.

Siguiendo con el contexto brasileño, el estudio realizado por Grillo y Lanzarini[6] (2019)  muestra como en el campo de la producción cultural, con temas que abordan los conflictos de la vida cotidiana, política y legal, la comunidad LGTB+ ha ido ganando un lugar importante. No obstante, uno de los problemas que encuentran las autoras es que, tanto en la teoría feminista como en la teoría gay, existen disputas internas entre el lugar que ocupa el teatro lésbico. En lo que concierne al teatro gay, se rige por las relaciones de poder, particularmente en la hegemonía que existe en el teatro gay y el trans, dado que muchas de las representaciones en los festivales de teatro en San Pablo, son de estos contenidos. La crítica es que hay una toma de posición que legitima las masculinidades en la producción cultural. Uno de los principales problemas como lo sostiene Laín Corona[7] (2018) que muchos aportes, tanto teóricos como puestas en escena de la comunidad LGTBIQ+, son invisibilizadas en los medios de comunicación, si se compara con otros tipos de montajes.

En la perspectiva de Fanlo[8] (2023) el giro antiético de los estudios gay, plantea la posibilidad de estudiar estas comunidades desde otros enfoques que trascienden lo erótico, el deseo y el cuerpo, centrándose en otras cuestiones que van más allá de la sexualidad. Uno de esos análisis son las puestas escénicas, tanto teatrales como performativas, que se han dado en diferentes espacios de la cultura.  Desde sus inicios la teoría gay fue asociada a la identidad de género y al sexo, dejando de lado otros problemas importantes como el arte, la política, el mercado, entre otros. De esta forma se plantea la necesidad de desexualizar la teoría gay para analizar otros campos importantes como lo es la teatralidad y el performance. De esta forma, el acontecimiento escénico permite la mirada a lo gay, creando discursos de resistencia.

Lo popular, lo folclórico y la vida cotidiana tienen gran importancia en las puestas escénicas de los personajes gays. En otras palabras, en el mundo del margen aparecen los conflictos de género de esta temática, como los son la discriminación y los crímenes de odio. Cabe resaltar que existe la tensión con el teatro de género, el cual por lo general tiene tintes feministas, que se diferencia también del teatro lésbico y trans. Por su parte, el teatro gay se abre camino en la representación del cuerpo masculino y sus múltiples enfrentamientos con la vida social, la política y las leyes. Un cuerpo que se educa para dominar, reproducir, resistir y regentar, no puede presentar los menores índices de feminidad, dado que se torna en algo ofensivo; un cuerpo históricamente erotizado, y atrapado en los cánones de la heterosexualidad. Por lo tanto, el planteamiento del teatro gay en Latinoamérica, por ende, en Colombia, busca superar el campo de la sexualidad, para hacer otro tipo de planteamientos, encaminados a las luchas sociales, a los reconocimientos y dignificaciones.  

  1. Abordaje sobre el teatro gay a nivel nacional (Colombia)

En la investigación descriptiva realizada por Páez[9] (2015), se hace una diferencia conceptual entre la homosexualidad, que para él podría ser de carácter patológico y lo gay. Establece que existen estudios del teatro gay tanto en Estados Unidos como en Gran Bretaña, donde se muestra la necesidad de visibilizar personajes de la comunidad. En el teatro de Estados Unidos se busca naturalizar el personaje gay, mostrar que tiene una vida cotidiana y se siente orgulloso, lejos de la marginalidad; presenta la existencia de movimientos y colectivos creadores que buscan la reivindicación de los derechos. No obstante, se criticó este tipo de políticas gays dado que favorecían al hombre blanco, de clase media y masculinizado. Con estos elementos el autor buscó analizar la puesta en escena de la obra Por fin solos, para construir lo que se podría llamar un teatro gay, donde se muestra una identidad desde adentro.

Partiendo de los discursos teóricos de la Teoría Gay y el teatro gay, realizado sobre todo en Estados Unidos, la obra teatral en cuestión presenta la superación de la posible patología del hombre, identificado como homosexual, buscando la manifestación política del hombre gay que es visible y lucha por sus derechos, que lucha por su reivindicación en una transformación hacia un sujeto. Una obra que muestra una posición crítica frente a las dramaturgias hegemónicas, que reproducen los discursos patriarcales.

El teatro gay en Colombia, según García[10] (2015), se ha convertido en un tema de transformación social, puesto que abre un espacio para que los actores y las comunidades puedan, no solo demandar su puesto en la historia cultural, sino llevar al espectador a mundos que deben conocer por ser parte de su entorno. En las puestas en escena se desprenden de clichés, y enfatizan en propuestas profundas acerca de su identidad, usando el cuerpo como un territorio de querella. Es importante aclarar que hay diferencias entre el teatro gay y el teatro queer, el primero tiene enfoque en la denuncia y en la visualización, mientras el gay se direcciona hacia la ruptura de la categorización binaria, es decir que pretende eliminar las etiquetas de la sexualidad.

Un aspecto muy importante que menciona García (2015) es la relación de las prácticas teatrales de la comunidad gay y el proceso de construcción de paz en Colombia; es el caso del Festival de Mujeres en Escena por la Paz (espacio en el cual se dialoga con las violencia de género convirtiendo el teatro en un lenguaje artístico y social), y la visibilización de la población LGTB+, mediante campañas de sensibilización ciudadana, con expresiones artísticas y performances.

En Colombia los estudios que versan sobre el teatro gay son relativamente recientes, las investigaciones centran su interés después del año 2000. La representación de los personajes de orientación sexual diversa, han cambiado a lo largo de la historia del teatro del país. Se inició con personajes caricaturescos, estereotipados, pasando por las historias de vida, personajes históricos, luchas de derechos humanos, hasta llegar a puestas donde el gay está más integrado a la vida social, por lo cual, la dramaturgia reciente los representa dentro de una riqueza humana y estética. Apuestas de vanguardias más identificadas con los procesos de paz, la vida económica y el empoderamiento.  

López (2017) sostiene, al igual que otros autores, que existe muy pocas investigaciones sobre las personas homoeróticas en el Valle del Cauca y en toda Colombia. El autor escoge los llamados años 80, porque se caracterizaron por la música, la cultura y la moda en una sociedad conservadora y machista, implicando las dificultades para el hombre homoerótico.  Por lo expuesto, se empleó para ese estudio, el método de historia oral, haciendo claridad que para muchos historiadores es confiable, debido a que los participantes están vivos y tienen la información de lo acontecido. Se acudió a la categoría homoerótico, por ser menos discriminador que el de homosexual, aclarando que el concepto no cobija a las personas transexuales, transgénero o a las lesbianas, pues se reserva exclusivamente para el hombre biológico, que siente una atracción por los de su mismo sexo, dado que la categoría de homosexualismo se ha asociado generalmente a personas con una enfermedad psicológica. En la época tratada en dicha investigación, la religión influía notablemente en Colombia, como también en la construcción del hombre gay caleño, además del desconocimiento de leyes y conceptos.

Según Restrepo (1998) el teatro desde la perspectiva de género feminista ha abierto un camino en la parte dramática, investigativa, creativa y de montajes. La autora sostiene que el teatro colombiano nace como una respuesta a una “historia de ignominia”, de una civilización egoísta contra minorías débiles, como lo son los indígenas, los negros, las mujeres y los gays. La autora presenta el aporte de El Teatro La Máscara, que nació en 1972, como iniciativa de algunos actores del TEC, cuya propuesta principal fue la voz de la mujer, en diferentes propuestas como el canto, la poesía, el cuerpo la música entre otros. Este trabajo muestra la importancia del teatro en cuanto la construcción del género, en particular, el femenino.  

El artículo de García (2015) analiza la producción académica y artística del teatro de género y gay en Colombia, destacando el primero por la visibilización de la creación femenina y la denuncia de violencias de género, citando ejemplos como el colectivo La Máscara, creado y dirigido durante muchos años por la maestra Lucy Bolaños. Por otro lado, el teatro gay es abordado como una práctica subversiva, enfocada en la deconstrucción de las normas de género y la sexualidad, utilizando la performance como herramienta política de disidencia.

Al revisar la bibliografía se evidencia un vacío en la investigación del teatro gay, LGTB+ y de género en el país, en particular en la zona occidental, donde diversas escuelas, colectivos y grupos de teatro, le han apostado a la visibilización de estos temas en sus repartos. Como es el caso de la puesta escénica de La maestra Ma, la tragicomedia de Calisto y Melibea (año2023), cuyo personaje principal de Celestina fue interpretado por una chica trans. Se considera que estudiar el teatro gay, sus producciones, al igual que las teorías de género, pueden servir de aportes a la comunidad, para superar los rezagos de odio y violencia que históricamente recaen sobre sus integrantes.

  1. El teatro gay en Cali

Los montajes teatrales, con contenido gay realizados en la ciudad de Cali Colombia entre, 2000 y el 2022, tuvieron sus orígenes con las apuestas escénicas de la compañía La Cortina Roja, bajo el liderazgo de Leonardo Cano. El director logró en la escena narrativas que involucraban diferentes técnicas novedosas, para el momento, como lo eran el uso de recurso audiovisuales, la música y la poesía; las historias incluían problemas psicológicos y sociales. Al no contar con revistas de investigación sobre teatro, además de ser un teatro experimental al margen de los cánones tradicionales, varias propuestas de este director quedaron en el olvido. https://www.pereiravirtual.com/es/eventos/259-sala-estrecha-presenta-amanda-miguel

No obstante, en la memoria colectiva pervive el recuerdo del La Casa de Bernarda de Alba,  dirigido por el Maestro Juan Carlos Agudelo (discípulo de Marcel Marceau), invitado por la Universidad del Valle, cuyos personajes (solteronas), fueron interpretadas en su momento por hombres, que no eran de la comunidad, pero que dieron a sus roles un dramatismo interesante en las primeras apuestas; dicha herencia cultural fue posteriormente, el móvil que impulsó a compañías teatrales como La Cortina Roja, Satiricón, y el encuentro de teatro gay de la ciudad, realizado por Camilo Villamarín en El Presagio.

A partir de la cultura de la inclusión[11] se empezó a producir y a consumir teatro con contenido abiertamente gay en la ciudad, produciéndose unos campos en común, como lo son el rescate de elementos de la rumba, lo drag y la moda. Históricamente la comunidad LGTBI+ fue excluida de los acontecimientos culturales y sociales, marginados al estado de gueto, sin la participación en los montajes teatrales, ni mucho menos en la dramaturgia. Incluir diálogos o situaciones de este tipo en los montajes, presuponía una exclusión social, una censura a la obra y por la tanto una marginalización. A pesar de que algunos activistas, investigadores o miembros de la comunidad LGTB+ no reconocen, ni legitiman el concepto gay, y mucho menos reconocen la importancia del teatro de este género, el vocablo adquirió un carácter político, social y cultural. Su empleo cada vez es más común en el habla de los espectadores, para diferenciarlo del teatro de género realizado por mujeres, como es el caso de las propuestas del Teatro La Máscara.  

Aunque el poder político no ha hecho grandes aportes a la construcción del teatro LGTB+ del país, tampoco ha mostrado una oposición concerniente a las puestas escénicas, quizás por el respeto a la Constitución, ganado por los activistas en las calles en marchas y protestas. Los espectadores han podido disfrutar de diferentes contenidos, puestas escénicas y performativas, donde se vinculan diferentes formas de expresión, que incluye las danzas, los vestuarios, los desnudos y la musicalidad de contenido. No obstante, el asunto no era el mismo finalizando el siglo pasado e inicios de este, aunque la Constitución Política, protegía a las minorías y la dignidad humana, en el ámbito social el país seguía siendo conservador (Barrera, 2017). Fue por tal razón que el objetivo de estas propuestas era claro: producir obras, para sensibilizar al público sobre el respeto a las diferencias sexuales.  

A nivel de investigaciones en esta materia, se evidencia que la producción escrita era escasa, no obstante, en la práctica, son varios montajes que dan cuenta del fenómeno del teatro gay en Cali y en Colombia. Es por tal motivo, que investigar el acontecimiento teatral, en clave gay, permite hacer un aporte genuino a los estudios teatrales, en cuanto visibiliza las puestas escénicas de diferentes grupos, cuyos personajes son de la comunidad LGTB+. Con lo anterior, se tienen fundamentos de sobra para evidenciar la gran puesta en marcha de un proyecto teatral de contenido gay, que reúne diversas características en su repertorio, como lo son teatro de vanguardia, poesía, performance y montajes de los clásicos en clave gay.

El teatro gay en Cali es un género artístico reciente, que debe entenderse como un ejercicio de memoria y de resistencia de orden político, que ha tenido un crecimiento importante, al pasar de la clandestinidad a convertirse en institución de espacios diversos de visibilizarían, no solamente como un género artístico y cultural. Este tipo de teatro se constituye en pilar para mostrar subjetividades diferentes, explorando la identidad con representaciones sobre la estética gay y los biodramas. En Cali, se destacan cuatro grupos teatros que le han apostado a este género teatral:

• Teatro el Presagio, hoy se constituye en referente vital, en el cual se explora lo cotidiano y las formas de relación entre la comunidad contemporánea LGTB+, en obras como El amor en los tiempos del Grindr, los expectores se sumergen en el universo que ha traído consigo la virtualidad, en especial las apelaciones de ligue gay, como lo es Grindr, como también han permeado la libido, la sexualidad y las masculinidades diversas. El Teatro el Presagio cuenta con una sala, que opera en uno de los tradicionales barrios de la ciudad, con una amplia oferta para la comunidad gay.

También, el Teatro el Presagio es una compañía reconocida por realizar cada año el encuentro Internacional de Teatro Gay, que se lleva a cabo en la ciudad de Cali, en el mes de junio. Dicha compañía se fundó en el 2005, por un grupo de estudiantes de la escuela de teatro de Bellas Artes. En sus veinte años de vida artística ha realizado diferentes montajes, muchos de los cuales corresponden al teatro contemporáneo colombiano. Con un elenco permanente, una sala propia autosostenible y las ganas enormes de hacer teatro, su reconocimiento se da por su contribución al gremio con diferentes montajes, tanto nacionales como internacionales (Serna, 2015). En dicho festival se ha presentado, entre otras, Testosterona" escrita y protagonizada por Cristian Alarcón, bajo la dirección de Lorena Vega. De esta forma se contribuye a la conformación de un posible teatro gay en la ciudad.  

• La agrupación La Cortina Roja, de la cual ya se ha hablado como referente artístico, tenía como propósito visibilizar activistas, líderes y personajes que contribuyeron al mundo gay, en sus apuestas escénicas. En sus montajes, de gran riqueza visual y sonora, se apreciaba la pintura, los desnudos y las instalaciones como elementos creativos.

• La Concha, es una sala concertada, cuyas propuestas escénicas no son únicamente reconocida como un teatro gay, pero entre sus montajes se pueden identificar algunos pertenecientes a este género, por ejemplo, Caballeros que mediante la danza teatro exploró el cuerpo masculino, y las sensaciones de dolor y de placer (Aguas, 2018).

• La Fundación Cultural Satiricón, y su grupo de teatro, del cual nos ocuparemos más adelante, tiene un trabajo ininterrumpido con más de veinte propuestas escénicas a lo largo de los 26 años de experiencia artística; tuvo su origen en el colectivo Grupo de Reflexión Gay El Aguacatal, fue apoyado e impulsado por el Encuentro Nacional de Arte Gay en 2019. Ha tenido la oportunidad de montar adaptaciones del repertorio universal como: Satiricón 2021, Las Criadas de Genet (2023), El divino de Gustavo Álvarez, El lugar sin límites de José Donoso (2022), entre otras.

Ilustración 1. Foto del archivo Satiricón

Nota. Tomadas de Fundación Satiricón, https://fundacionsatiricon.blogspot.com/

  1. Teatralidad gay, la propuesta de Satiricón

En esta última parte del artículo, se presenta la creación y las apuestas teatrales del grupo de teatro Satiricón, liderado en sus inicios por el actor y director Lisímaco Núñez y en los últimos años por el dramaturgo y director Martín Giraldo, quien, con su trabajo, tanto en las tablas, en la academia y la vida social de la ciudad, ha contribuido al empoderamiento y reconocimiento de la comunidad. Su trabajo busca desestabilizar las normas heteronormativas, como también explorar la dramaturgia que tiene como característica la denuncia social de la homofobia, los ataques a la población vulnerable y la exclusión social que padecen los integrantes de esta comunidad. En la práctica social en los años noventa e inicio de los dos mil, en el teatro caleño.

Ilustración 2. Foto de la obra El Satiricón y cartel de El lugar sin límites

 

Nota. Fotos tomadas en la obra El Satiricón 2000, dirigida por Lisímaco Núñez con la asistencia de Martín Giraldo.

Cómo se evidencia en la anterior foto, el teatro gay nace en Cali con la apuesta escénica del Satiricón 2001, adaptación de la obra homónima de Petronio al teatro contemporáneo. En dicha producción se trabajó con un elenco de actores, estudiantes y profesores de la Universidad del Valle, como también formados en el TEC, referente del teatro colombino. En esta época, gracias a la Constitución Política de 1991, se experimentó un auge en el plano político, social y cultural de la población LGTB+. No obstante, en el mundo del teatro el ambiente seguía siendo hostil, dado que persistía la homofobia estructural, manifestada en expresiones ofensivas, como que un hombre gay no podía llegar a ser un buen actor.

Satiricón es una obra clásica atribuida a Petronio, de contenido homoerótico y satírico, es considerada una de las primeras novelas de la literatura, escrita en verso y en prosa. La adaptación para el grupo de teatro naciente la realizó Andrés Acevedo, quién había estudiado literatura y se encontraba vinculado al mundo cultural y al activismo de la ciudad, participando de un grupo llamado El Aguacatal. Se adaptó al 2001 siguiendo la obra literaria donde una pareja gay, en compañía de un amigo de ambos, atraviesan diferentes tipos de aventuras, entre los cuales está lo homoerótico, en la sociedad romana de entonces. Uno de los momentos de mayor recuerdo, fue una escena que transcurre en un baño turco, lo que causó un gran impacto por la transgresión. Dicha obra se presentó en un evento para la diversidad sexual de la ciudad llamado El mes del amor y el erotismo.

Debido al ambiente de dificultad que se vivía en el país, algunos estudiantes y activistas decidieron crear un teatro con “contenido”, de esta forma se referían a los montajes LGTB+ de la época, para superar la estigmatización a nivel social. El grupo de teatro, que años después se transformaría en una fundación, recibió el nombre de Satiricón, en homenaje al primer montaje realizado. La Fundación Cultural Satiricón, sin ánimo de lucro, trabajó desde entonces, no solo con el teatro, sino con diferentes propuestas artísticas, entre las que cabe resaltar el activismo, recitales poéticos, actos culturales entre otros. El lugar sin límites fue una pieza teatral estrenada en el teatro La Concha en el año 2021, justo en el momento de la pandemia y del estallido social. Los artistas que participaron en este montaje comentan, entre risas, que ese día solo asistieron a la función sus familiares, debido al miedo colectivo.

Actualmente, Martín Giraldo concibió el acto performativo Difícil despedida, teniendo como referente un crimen de odio hacia un activista de la ciudad de Cali. Ese crimen de odio ocurrido en el apartamento del líder, tuvo como consecuencia que le arrancaran las falanges una a una, como prueba inequívoca de la homofobia en un acto de tortura, lo que conllevó a escribir la pieza teatral. En el monólogo se logró plasmar algunos de los problemas filosóficos actuales que atañen a la comunidad gay de la ciudad, como la desolación, el desespero, la sexualidad, entre otros. La pieza teatral tenía como motivación, la preocupación por la violencia y la intolerancia hacia las personas diferentes, al igual que los asesinatos, las despedidas y desamores.

Ilustración 3. Fotos de la obra Difícil Despedida

Nota. Fotos tomadas del monólogo escrito y dirigido por Martín Giraldo.

Difícil despedida como acto performativo reunió elementos de la instalación, el arte callejero, la danza, la música, el ritual y el folclore, centró su trama en un hombre gay. Un mariquita marginal, pobre y excluido de los cánones sociales, cuyo único sueño y principal meta era lograr brillar en los shows de los teatros locales. La puesta escénica trascurre en un lugar ficticio ubicado en un edificio cualquiera en la capital del Valle del Cauca, se hace uso del monólogo, o corriente de pensamiento interna, para que el actor narre sus vivencias desde su niñez, su proceso de transformación y su lucha social.

Acompañado de la danza, el ritual y el canto, permite adentrarse a un mundo construido desde su imaginación. Igualmente, los acontecimientos externos, sus relaciones amorosas y familiares, permitieron que la pieza teatral tuviera un ritmo y narrativa. El actuante poco a poco devela sus miedos, sueños, frustraciones y logros, empezando a envejecer y teniendo como punto focal y de partida las despedidas, porque como lo dice en su locución, “con cada despedida morimos un poco”. La nostalgia, la melodía y el ritual, permite ese encuentro con ese otro actante, como quien ingresa a la intimidad de la conciencia, por medio de un acto que podría ser, hasta cierta medida, un acto voyerista, de ver el otro como un ave encerrada, sin poder salir de sus recuerdos y pensamientos. La metáfora de la escena es la base para el desarrollo de la experiencia teatral del actante, quien parte de una situación vivida, similar o asociada a la escena y la transforma. La puesta escénica de una vida que transcurre en el laberinto de la ciudad.  

El teatro Satiricón, teniendo pocos elementos a nivel nacional en cuanto a la construcción de personajes con orientación diversa en las artes escénicas, al igual que los montajes y diálogos, puso en escena una de las obras de la literatura nacional como el Divino, y del teatro universal como Las Criadas, El Lugar sin límites, entre otras, las cuales fueron adaptadas a las necesidades nacionales y de la comunidad en el país. Posteriormente, se empiezan a trabajar obras de la construcción propia teniendo como elementos los avances de la temática a nivel nacional.

Por último, una de las fuentes que más nutrió el grupo teatral fue el aporte del TEC, con la metodología de creación colectiva. Muchos de los actores que pasaron por la agrupación habían tenido formación en el TEC y conocían la forma de crear una obra en conjunto. Esto resultaba un poco agotador para los ensayos, primero se realizaba en largas jornadas las lecturas de los textos, los cuales se adaptaban a un lenguaje escénico y contemporáneo, con el ánimo de hacerlas más llamativas. Se iniciaba el análisis de la obra buscando las fuerzas en pugna de las escenas, por último, contando con las opiniones de todo el elenco se ponía en marcha el montaje. Las obras se presentaban en teatros alquilados o prestados.    

  1. Conclusión

Para concluir se insiste en la falta de investigaciones que den cuenta del amplio trabajo sobre lo gay que habita la ciudad. Si bien las puestas en escena, al igual que la dramaturgia y los encuentros gay permiten la visibilizar el teatro de contenido, realizado en Cali, las investigaciones son escasas. En las ya casi tres décadas de vida artística ininterrumpida del grupo de teatro Satiricón, sus montajes han sido de gran relevancia para la ciudad y el mundo artístico, dando lugar a que otras agrupaciones, e incluso las escuelas de formación, valoren y tengan en cuenta los personajes diversos. No obstante, la documentación como tesis, artículos de investigación, entre otros materiales, siguen siendo escasos, sobre este tipo de proyectos y otros más se quedan en el olvido.

Hoy contar la historia de teatro gay en Cali Colombia, al pasar ya casi veintiséis (26) años desde su creación, parece un sueño, un teatro que logró supera los prejuicios, la discriminación y los miedos, una proeza de actores, dramaturgos, luminotécnicos y todo un personal que ha contribuido a la luz de la esperanza, en un país donde prevalece la homofobia, los relatos heterosexistas y la cultura patriarcal.

Como se pudo evidenciar, una agrupación teatral de la ciudad se puso la bandera por la defensa de la comunidad en la ciudad de Cali. Esta experiencia permitió visibilizar los problemas de una minoría históricamente excluida, lo cual es pertinente reconocer y documentar, para que futuros investigadores conozcan los trabajos que se realizan en una de las ciudades que cuenta con mucho trabajo teatral en el país. La dramaturgia, las puestas en escena y las investigaciones en torno al teatro gay, más que la creación artística, es una búsqueda constante por el reconocimiento, la tolerancia y el respeto, permitiendo una sociedad más inclusiva.

En los rastreos realizados para esta investigación, en las redes sociales, se pudo evidenciar que, aunque el teatro la Concha y el Presagio, muestran una cultura amigable por las propuestas escénicas del teatro de género, LGTB+, afrocolombiano, indígena entre otras formas estéticas emergentes, sus apuestas incluyen también, el teatro gay. Cabe resaltar que la Cortina roja y Satiricón, son dos agrupaciones de teatro que trabaja de forma abierta las escenificaciones de contenido gay, evidenciándose que es el grupo de teatro Satiricón el que más le ha apostado a la propuesta de esta temática, por su trayectoria y montajes.    

Referencias

Aguas, C. A. (5 de Septiembre de 2018). Teatro La Concha presenta 'Caballeros' en Cali. El Tiempo: https://www.eltiempo.com/colombia/cali/teatro-la-concha-presenta-caballeros-en-estreno-exclusivo-263584

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El Peldaño- Cuaderno de Teatrología N° 26. Período Julio-Diciembre, 2026. Julio 2026      


[1] Para citar este artículo: Giraldo, Martín Eugenio. (2026). El teatro gay en Cali Colombia entre los años 2000-2022. La apuesta del grupo de teatro Satiricón. El Peldaño–Cuaderno de Teatrología. Julio-Diciembre 2026, N°26. Julio 2026. pp. 79-91.

https://www.ojs.arte.unicen.edu.ar/index.php/elpeldano/article/view/1605 

Sección:Artículos. Recepción: 14/05/2026. Aceptación final: 17/06/2026.

[2] Doctor en Educación en Universidad San Buenaventura de Cali. Magister y Licenciado en Filosofía por la Universidad del Valle. Carrera 27C No. 116- 11. Cali, Colombia.

[3] Profesor de Chile, nació en 1953, crítico literario y ensayista de teatro.

[4] Crítico literario estadounidense, 1940-2020, especializado en el cine y teatro latinoamericano. Pionero en incluir la teoría queer en sus análisis.

[5] Profesor e investigador brasileño, entre sus líneas de análisis se encuentras el teatro LGBT, el teatro de género y el performance.

[6] Investigadoras brasileñas, quienes desarrollan su investigación en torno al teatro de género y la diversidad sexual.

[7] Estudioso del género y de la teoría queer, nacido en España, analiza los personajes bisexuales y transexuales en la escena española contemporánea.

[8] Estudioso del teatro, nacido en España en 1980, centra su atención en la Teoría Queer y de género.

[9] Investigador colombino vinculado a los estudios culturales y de género.  

[10] Investigador colombiano del teatro gay y de género.

[11] La cultura de inclusión es un proceso emancipatorio, de reconocimiento de la otredad, y del empoderamiento de personas que no tenían voz. El teatro gay en Colombia ha contribuido enormemente a la cultura de la inclusión, en tanto que las personas de género diverso, han encontrado un espacio para representar sus vivencias, sueños y conquistas, dentro de un espacio del respeto y la tolerancia (Olano, 2016).